El corazón de la mujer: la prevención inicia mucho antes del primer síntoma

Actualizado: 28 sept

Cardiopatía en la mujer: de la identificación del riesgo a la prevención de precisión
Una mirada clínica a las particularidades del riesgo cardiovascular femenino y las oportunidades para intervenir antes del primer evento.
Dra. Cinthya Judith López Ramírez (Cardióloga)
Colegio Especializado de Mujeres en Medicina de Aguascalientes, A.C.
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2022 ocasionaron aproximadamente 19.8 millones de defunciones, equivalentes al 32 % de la mortalidad global (1)
En México, durante 2024 se registraron 89,576 defunciones de mujeres por enfermedades del corazón, primera causa de muerte femenina ese año, según datos del INEGI (2). Estas cifras invitan a preguntarnos: ¿identificamos oportunamente el riesgo cardiovascular o concentramos nuestros esfuerzos en tratar la enfermedad cuando ya se ha manifestado?
La prevención cardiovascular en la mujer requiere reconocer que el riesgo no comienza con el primer síntoma, sino que se construye a lo largo de la vida.

Más allá de los factores de riesgo tradicionales
La hipertensión arterial, la diabetes mellitus, dislipidemia, tabaquismo y la obesidad son determinantes fundamentales de la enfermedad cardiovascular. Sin embargo, limitar la valoración a estos factores puede llevarnos a subestimar el riesgo en determinadas pacientes.
La historia reproductiva aporta información clínica relevante, enfocado a cada etapa, tales como: antecedentes de Preeclampsia, Hipertensión arterial y Diabetes gestacional, así como el parto prematuro se asocian con un mayor riesgo cardiovascular a largo plazo. De ahí que actualmente las guías de la Sociedad Europea de Cardiologia 2025 en su capitulo de cardiopatia en la mujer destacan la indicación formal de seguimiento de todas aquellas mujeres que tengan antecedentes de haber presentado complicaciones obstétricas (3).
Asimismo,hablar sobre riesgo cardiovascular con enfoque femenino, es hablar de menopausia prematura, enfermedades autoinmunes y los procesos inflamatorios crónicos, ya que estos pueden modificar el perfil de riesgo a lo largo de la vida de una mujer.
Cabe mencionar que actualmente están ampliamente descritos los cambios propios que se presentan durante la transición a la menopausia , los cambios hormonales y metabólicos, los cuales juegan un papel protagonico en el desarrollo de alteraciones metabolicas, tales como Hipertension arterial, Alteraciones lipídicas y Resistencia a la insulina. Es sin duda entonces que hablar sobre los cambios fisiopatologicos enfocados al perfil de riesgo cardovascular por los cuales atraviesa una mujer, es hablar sobre la adaptación individualizada a cada etapa de la vida.

El desafío de reconocer la enfermedad cardiovascular femenina
Es importante mencionar que aunque el dolor torácico sigue siendo el síntoma más frecuente del infarto en ambos sexos, las mujeres pueden presentar diferentes sintomas como equivalente, tales como: disnea, náusea, fatiga, diaforesis o dolor en espalda y mandíbula. Es importante y vital que actualmente todas las mujeres reconozcan el riesgo y que una presentación menos característica no debe retrasar la evaluación de un posible síndrome coronario agudo (Infarto).
La disfunción microvascular coronaria, el vasoespasmo y la disección coronaria espontánea también forman parte del espectro de la enfermedad isquémica femenina. Reconocer estas entidades favorece una evaluación clínica más completa y oportuna (4).
De la estimación del riesgo a la prevención personalizada
La prevención contemporánea integra factores tradicionales, modificadores de riesgo, biomarcadores e imagen cardiovascular. La lipoproteína(a), la apolipoproteína B y la cuantificación de calcio coronario pueden aportar información adicional en pacientes seleccionadas, cuando la estimación inicial es incierta, siendo esto último no infrecuente, por la presentación propia de los sintomas, el reconocimiento de los mismos, y el acudir a atención médica de forma tardia.
De ahí que el abordaje preventivo debe incluir el diagnóstico y tratamiento oportuno de hipertensión, diabetes y dislipidemia, junto con intervenciones sostenidas sobre alimentación, actividad física, tabaquismo, ingesta de alcohol, sueño, estrés, y salud metabólica.
Prevenir con precisión no significa solicitar más estudios a todas las pacientes, sino seleccionar las estrategias que aporten valor según su perfil de riesgo (5).

La prevención cardiovascular femenina requiere la participación de un equipo multidisicplinario. Cada consulta ofrece la oportunidad de reconocer antecedentes reproductivos, identificar factores de riesgo y promover intervenciones preventivas.
Desde el Colegio de Médicas de Aguascalientes, consideramos fundamental fortalecer la educación médica continua y promover una atención integral que reconozca las particularidades cardiovasculares de nuestras pacientes.
El verdadero impacto de la prevención no se mide únicamente en los eventos que logramos tratar, sino también en aquellos que conseguimos evitar.
Bibliografía
1. World Health Organization. Cardiovascular diseases (CVDs). Fact sheet. Geneva: WHO; 2025. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/cardiovascular-diseases-(cvds)
2. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) 2024. México: INEGI; 2025. https://www.inegi.org.mx/programas/mortalidad/
3. European Society of Cardiology. 2025 ESC Guidelines for the management of cardiovascular disease and pregnancy. Eur Heart J. 2025.
4. Vogel B, Acevedo M, Appelman Y, et al. The Lancet women and cardiovascular disease Commission: reducing the global burden by 2030. Lancet. 2021;397:2385–2438.
5. Lloyd-Jones DM, Allen NB, Anderson CAM, et al. Life’s Essential 8: Updating and Enhancing the American Heart Association’s Construct of Cardiovascular Health. Circulation. 2022;146:e18–e43.
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